EL UNIVERSO
El Universo es todo, sin excepciones. Materia,
energía, espacio y tiempo, todo lo que existe forma parte del Universo. Es muy
grande, pero no infinito. Si lo fuera, habría infinita materia en infinitas
estrellas, y no es así. En cuanto a la materia, el universo es, sobre todo,
espacio vacío.
El Universo contiene galaxias, cúmulos de galaxias y
estructuras de mayor tamaño llamadas supercúmulos, además de materia intergaláctica.
Todavía no sabemos con exactitud la magnitud del Universo, a pesar de la
avanzada tecnología disponible en la actualidad. La materia no se distribuye de
manera uniforme, sino que se concentra en lugares concretos: galaxias,
estrellas, planetas ... Sin embargo, el 90% del Universo es una masa oscura,
que no podemos observar.
EL BIG BANG
La teoría del Big Bang explica cómo se formó. Dice que hace unos 15.000 millones de años la materia tenía una densidad y una temperatura infinita. Hubo una explosión violenta y, desde entonces, el universo va perdiendo densidad y temperatura.
El Big Bang es una singularidad, una excepción que
no pueden explicar las leyes de la física. Podemos saber qué pasó desde el
primer instante, pero el momento y tamaño cero todavía no tienen explicación científica.
LOS PLANETAS
Formación de los planetas Los planetas se formaron
hace unos 4.650 millones de años, al mismo tiempo que el Sol. En general, los
materiales ligeros que no se quedaron en el Sol se alejaron más que los
pesados. En la nube de gas y polvo original, que giraba en espirales, había
zonas más densas, proyectos de lo que más tarde formarían los planetas. La
gravedad y las colisiones llevaron más materia a estas zonas y el movimiento
rotatorio las redondeó. Después, los materiales y las fuerzas de cada planeta
se fueron reajustando, y todavía lo hacen. Los planetas y todo el Sistema Solar
continúan cambiando de aspecto. Sin prisa, pero sin pausa.
LA
VIA LACTEA
El nombre Vía Láctea proviene de la mitología
griega y en latín significa camino de leche. Ésa es, en efecto, la apariencia
de la banda de luz que rodea el firmamento, y así lo afirma la mitología
griega, explicando que se trata de leche derramada del pecho de la diosa Hera.
(Rubens representó la leyenda en su obra El nacimiento de la Vía Láctea). Sin
embargo, ya en la Antigua Grecia un astrónomo sugirió que aquel haz blanco en
el cielo era en realidad un conglomerado de muchísimas estrellas. Se trata de
Demócrito (460 a. C. - 370 a. C.), quien sostuvo que dichas estrellas eran
demasiado tenues individualmente para ser reconocidas a simple vista. Su idea,
no obstante, no halló respaldo, y tan sólo hacia el año 1609 d. C., el
astrónomo Galileo Galilei haría uso del telescopio para observar el cielo y
constatar que Demócrito estaba en lo cierto, ya que adonde quiera que mirase,
aquél se encontraba lleno de estrellas.
EL
DESCUBRIMIENTO DE SCHMITD
Brian Schmidt fue el hombre (o uno de los hombres)
que consiguió responder a estas preguntas: ¿Cómo de rápido se sigue expandiendo
el Universo en la actualidad? Y, sobre todo, ¿está la gravedad de los billones
de galaxias que podemos ver frenando esa expansión? ¿Podría incluso llegar a
detenerla?
Y lo hizo, en los umbrales del año 2000, con un
descubrimiento sensacional e inesperado, uno que cambiaría para siempre la
percepción que tenemos del Universo en que vivimos.
En efecto, Schmidt se dio cuenta de que, lejos de
frenarse, el ritmo de expansión universal se está acelerando. Esto es, el
Universo en que vivimos crece cada vez más deprisa, impulsado por una fuerza
desconocida que la Ciencia, a falta de más detalles, ha bautizado como “energía
oscura”. Esa “expansión acelerada” hace que la materia que contiene el Universo
(en forma de galaxias y estrellas) esté cada vez más dispersa y alejada entre
sí. Al final, dentro de un lapso de tiempo inimaginablemente largo, con toda la
materia que existe diseminada a enormes distancias en un espacio gigantesco y
oscuro, el Universo entero se apagará para siempre
INVESTIGACIONES
Hace apenas
dos décadas creíamos saber que la materia que forma el Universo estaba
frenando, gracias a su gravedad, la expansión, y que esa expansión podría
incluso llegar a frenarse, dar “marcha atrás”, empezando una etapa de
contracción…
Sí, pero eso
ha resultado no ser cierto. Precisamente para comprobarlo, en los noventa se
empezó a calcular la masa total del Universo, y lo que se encontró es que la
materia que vemos, la que forma las estrellas y las galaxias, apenas si era un
4,5 del total… Cerca de otro 25% es materia oscura, que no podemos ver ni
detectar y el resto, casi un 70%, algo que llamamos energía oscura, que es precisamente
la responsable de la expansión acelerada.
LA ENERGIA OSCURA
Einstein
predijo que la energía oscura se comporta exactamente igual que la constante
cosmológica, aunque en realidad es algo muy diferente, pero parece ser que no
se trata de lo mismo porque s algo que varia a lo largo del tiempo. Se trata
mas bien de un campo asociado a la energía, mas parecido en su forma de
funcionar al Boston Higgis y su campo,
pero la dificultad aquí es que puede resultar imposible confirmar este hecho
durante el transcurso de la vida humana, incluso de una civilización entera
Entonces la
existencia de esta energía oscura es un factor a añadir a su ejemplo anterior
de que el Universo en expansión se parece a un gas caliente que se expande, se
enfría y se diluye… Solo que no sabemos cuál es el efecto que ejerce esa
energía oscura sobre el futuro del Universo en expansión.




